Un intenso intercambio se vivió en la última sesión ordinaria del Concejo Municipal de Loncoche, luego de que se abordara la adjudicación de dos proyectos para la construcción de sedes comunitarias en Villa Estadio y en la Población Blas Reyes, cada una con una inversión cercana a los 360 millones de pesos.
El debate se encendió cuando el concejal José Soto valoró que ambos sectores resultaran beneficiados, pero cuestionó el monto asignado a las obras. “Me alegro por estos dos sectores, pero uno podría construir un tremendo centro comunitario con 79 o 100 millones de pesos, ya que uno recibe reclamos de cómo un centro comunitario va a costar 360 millones de pesos, porque es mucha plata”, señaló durante la sesión.
Sus palabras generaron inmediata reacción del alcalde Alexis Pineda Ruiz, quien defendió la magnitud de la inversión y marcó una diferencia de enfoque. “Tengo un contrapunto, porque creo que los vecinos sí se merecen una sede comunitaria de 360 millones de pesos o más. A mí no me gusta la mediocridad. ¿Por qué tenemos que postular proyectos chiquititos como se hacía antes? Tenemos que apuntar hacia arriba, a proyectos de calidad, ya que estuvimos acostumbrados por 16 años a cosas chicas y Loncoche no progresó. No tenemos como comuna que conformarnos con poco”, afirmó.
El intercambio dejó en evidencia dos visiones contrapuestas respecto al desarrollo comunal: por un lado, una postura que pone el foco en la eficiencia del gasto y el costo de las obras; por otro, una apuesta por proyectos de mayor envergadura como señal de progreso y estándar de calidad.
Más allá del tono del debate, la discusión instala una pregunta de fondo: ¿cuál es el equilibrio entre inversión, calidad y responsabilidad en el uso de recursos públicos? Un tema que, sin duda, seguirá marcando la agenda local.