Expertos y docentes advierten que la medida no aborda el problema de fondo
Tras el atentado ocurrido en un establecimiento educacional de Calama, donde un estudiante asesinó a una inspectora y dejó a otras cuatro personas heridas, se reactivó el debate sobre la instalación de detectores de metales en colegios.
La ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, se refirió al proyecto que busca implementar estos dispositivos, señalando que permitirían detectar el ingreso de armas y reducir riesgos al interior de los establecimientos.
Sin embargo, desde el Colegio de Profesores de Chile cuestionaron el enfoque. Su presidente, Mario Aguilar, afirmó que centrar la discusión en medidas como pórticos detectores “no es la solución de fondo” frente a un problema que calificó como estructural.
Si bien el gremio no descarta su uso en contextos específicos, advierten que se trata de una respuesta limitada ante una crisis más profunda. “Es un tema que requiere un abordaje integral, vinculado a la salud mental, la convivencia escolar, la educación y el rol de las familias”, sostuvo Aguilar.
En esa línea, también hizo un llamado a las autoridades a evitar respuestas apresuradas o meramente comunicacionales, subrayando la necesidad de tratar el tema con responsabilidad, considerando el impacto que hechos de esta gravedad generan en las comunidades educativas.
El debate, así, queda abierto: más allá de las medidas de seguridad, crece la presión por avanzar en soluciones de fondo frente al aumento de la violencia escolar en el país.